
Roscas o rosquillas fritas caseras
Una deliciosa receta de roscas fritas o rosquillas chilenas, un delicioso pan dulce frito ideal para aquellos días más fríos y compartir su reconfortante sabor y textura.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de roscas fritas o rosquillas contiene aproximadamente 350 kcal, 52 g de carbohidratos, 13 g de grasas, 6 g de proteínas, 1 g de fibra, 20 g de azúcares, 55 mg de colesterol y 150 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer roscas fritas?
Las roscas fritas son una sencilla preparación a base de harina de trigo a la que se incorpora azúcar, leche, margarina, huevo y ralladura de naranja, formando una masa suave y liviana a la que luego se da su clásica forma para freír finalmente en aceite.
Preparación: 45 minutos
Cocción: 20 minutos
Ración: 4 personas
Ingredientes
- 230 g de harina
- 100 g de azúcar
- 50 cc de leche
- 30 g de mantequilla
- Ralladura de naranja
- 1 huevo grande
- Polvos de hornear
Preparación
- En un bol grande, añadir el azúcar y luego el huevo; mezclar todo con una varilla de cocina hasta integrar todo de forma homogénea. Verter la leche e incorporar revolviendo, añadir la mantequilla a temperatura ambiente, mezclar todo nuevamente y rallar la cáscara de naranja fresca sobre ella, sin llegar a la parte blanca.

- En un segundo bol, reunir la harina cernida y 1 cucharadita de polvos de hornear, mezclar y verter sobre ellas la mezcla de leche, todo de una vez e incorporar cuidadosamente, revolviendo con una cuchara de madera, volcar sobre una superficie limpia y amasar lo necesario para obtener una mezcla suave y blanda, envolver con papel film y reposar unos 30 minutos a temperatura ambiente.

- Estirar la masa con un uslero o una botella limpia hasta alcanzar unos 8 a 10 milímetros de espesor. Luego, con un molde para roscas de unos 6 centímetros, cortar la masa y reservar sobre una fuente cubierta con papel de cocina. Repetir con toda la masa y reservar.

- En una olla grande o freidora, añadir suficiente aceite, calentar a temperatura media alta, unos 180°C (356°F) y añadir las roscas cuidadosamente, sin que se superpongan, y freír por ambos lados unos 3 minutos hasta que estén doradas, retirar y escurrir en papel absorbente.

- En un plato amplio, reservar azúcar granulada y rebozar las roscas con ella, reservar en una fuente y cubrir con papel absorbente para mantenerlas tibias. Servir las roscas fritas chilenas inmediatamente, como postre o acompañamiento a la hora de once, junto con un mate, un té o un café.
Consejos adicionales expertos
- Para una fritura más liviana y crujiente, asegúrate de que el aceite esté bien caliente antes de freír (180 °C), ya que si está frío, las roscas absorberán más grasa y quedarán pesadas.
- Si deseas una versión más aromática, puedes añadir una pizca de canela molida o esencia de vainilla a la masa, lo que realza el sabor y combina muy bien con la ralladura de naranja.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Por qué mis roscas quedaron duras al enfriarse?
Esto sucede generalmente por dos razones técnicas: un exceso de harina durante el amasado o una fritura demasiado prolongada a fuego bajo. La masa debe quedar suave y blanda antes del reposo.
2. ¿Puedo sustituir la margarina por mantequilla?
Sí, de hecho, el uso de mantequilla a temperatura ambiente suele aportar un sabor más lácteo y una textura más fina a la miga.
3. ¿Se pueden hacer al horno en lugar de fritas?
Se pueden hornear (a 180°C hasta dorar), pero la textura cambiará: serán más parecidas a un pan de dulce seco que a la clásica rosquilla frita, cuya humedad y crocancia exterior dependen del aceite.
4. ¿Cómo logro que queden más esponjosas?
Asegúrate de cernir la harina junto a los polvos de hornear antes de mezclar. El aire incorporado en el tamizado ayuda a que los polvos actúen de forma más uniforme durante la cocción.
5. ¿Cuánto tiempo se mantienen frescas?
Al ser un producto frito, su mejor momento es el consumo inmediato. No obstante, puedes guardarlas en un recipiente hermético con papel absorbente por 1 o 2 días; puedes darles un golpe de calor suave antes de volver a servirlas.
Historia y origen de las rosquillas
¿Sabías que las rosquillas tienen un origen árabe? Fueron introducidas en España durante la conquista musulmana en el siglo X. Aunque originalmente no tenían el agujero central que conocemos hoy, con el paso de los siglos y su llegada a América, se transformaron en este ícono de la repostería criolla chilena.
¿Sabías qué?
Las roscas o rosquillas, en su forma más simple, son un dulce de origen árabe que fue introducido en España durante la conquista musulmana en el siglo X, aunque originalmente no había adquirido aún su característica forma ahuecada.
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