
Maridajes verano Casillero del Diablo
Con la llegada del verano 2026, la cocina se vuelve más liviana, las reuniones se trasladan a la terraza y los sabores frescos marcan el ritmo de la temporada.
En este contexto, Casillero del Diablo propone una selección de maridajes pensados para acompañar pescados, mariscos y aperitivos estivales, invitando a disfrutar experiencias que activan los sentidos y celebran el momento.
Para quienes buscan frescura y vivacidad, Casillero del Diablo Sauvignon Blanc es una elección natural. Sus notas cítricas y herbales armonizan de manera perfecta con ceviche de reineta o corvina, ostiones frescos, ostras al natural, tártaros de pescado, ensaladas con mariscos y preparaciones con limón, cilantro y toques verdes. Ideal para almuerzos ligeros o tardes calurosas; se recomienda servir entre 8 y 10°C.
Con un perfil más envolvente y equilibrado, Casillero del Diablo Chardonnay acompaña muy bien preparaciones de mayor textura, como pescados a la plancha, camarones salteados con mantequilla, mariscos gratinados y pastas suaves con frutos del mar. Perfecto para almuerzos largos o cenas al atardecer, se disfruta mejor entre 10 y 12°C, permitiendo que sus aromas se expresen plenamente.
Para los momentos más distendidos del verano, Casillero del Diablo Rosé destaca por su versatilidad y carácter refrescante. Es ideal para aperitivos en terrazas, tablas de quesos suaves, wraps fríos, tapas ligeras, frutos secos y picoteos informales que acompañan encuentros al aire libre. Servido bien frío, entre 8 y 10°C, aporta frescura, color y un perfil frutal fácil de compartir.
Javier Brzovic, jefe de comunicaciones de Casillero del Diablo, señala:
En verano buscamos vinos que acompañen la frescura de la cocina de temporada y los momentos de relajo al aire libre. Nuestros Sauvignon Blanc, Chardonnay y Rosé están pensados para realzar pescados, mariscos y aperitivos, aportando equilibrio, frescura y una experiencia sensorial completa.
Cómo disfrutar el vino en días calurosos
En verano, el cuidado del vino es tan importante como el maridaje. Para preservar aromas, frescura y equilibrio, se recomienda evitar la exposición directa al sol y al calor, manteniendo siempre las botellas en lugares frescos, a la sombra y alejadas de parrillas, cocinas o superficies calientes.
Durante comidas al aire libre o en terrazas, lo ideal es utilizar hieleras o fundas enfriadoras, lo que permite mantener una temperatura estable y prolongar la experiencia sensorial de cada copa.
Al momento de servir, el frío debe ser gradual y controlado. Enfriar el vino con anticipación en refrigerador es preferible a exponerlo a cambios bruscos de temperatura, como el congelador. Los vinos blancos y rosé se disfrutan mejor entre 8 y 10°C, mientras que un Chardonnay expresa todo su carácter entre 10 y 12°C.
Una vez abierta la botella, se aconseja volver a refrigerar entre copas y utilizar tapón, asegurando conservar su frescura y expresión aromática incluso en los días más calurosos.
Las distintas variedades de Casillero del Diablo pueden encontrarse en los principales supermercados, botillerías y tiendas especializadas de vino del país, así como en descorcha.com




