
Dulces empolvados con manjar chileno
Los empolvados son una clásica receta de dulces chilenos muy apetecidos, esponjosos y livianos para acompañar una taza de té, café o leche con chocolate, un imperdible de las reuniones familiares.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de empolvados con manjar contiene aproximadamente 250 kcal, 4 g de proteínas, 10 g de grasas totales (3 g de grasas saturadas), 40 mg de colesterol, 35 g de carbohidratos (20 g de azúcares) y 80 mg de sodio. (*)
(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer empolvados con manjar?
Los empolvados chilenos con manjar o dulces empolvados son un postre elaborado con harina de trigo, relleno de manjar suave y espolvoreado con azúcar flor, una cualidad de la que finalmente toma su particular nombre.
Preparación: 15 minutos
Cocción: 30 minutos
Raciones: 6 personas
Ingredientes
- 6 huevos grandes
- 6 cucharadas de azúcar
- 4 cucharadas de harina
- 3 cucharadas de chuño
- Polvos de hornear
- Azúcar flor
- Manjar o dulce de leche
Utensilios necesarios
Preparación
- Encender y precalentar el horno a 180°C (356°F) por al menos unos 10 minutos. En un bol, separar las claras de las yemas y con una batidora eléctrica a velocidad alta, batir las claras hasta que estén blancas y esponjosas, formando olas al batir.

- Agregar el azúcar en forma de lluvia, continuar batiendo a velocidad baja hasta disolver por unos 5 minutos, hasta obtener un merengue brillante y sedoso. En un bol mediano, batir las yemas con un tenedor por alrededor de 30 segundos, luego agregar el merengue, mezclando con una batidora a velocidad media.

- Cernir la harina sobre el batido, 1 cucharadita de polvos de hornear, el chuño e incorporar al batido usando una espátula en movimientos envolventes hasta formar una masa homogénea. Incorporar en una manga pastelera y cortar la punta. Sobre un papel siliconado o de mantequilla sobre una bandeja de horno.

- Formar bizcochitos tipo galleta de unos 8 centímetros y llevar al horno precalentado por unos 12 minutos o hasta que estén dorados. Traspasar el papel con los empolvados a una rejilla y espolvorear de inmediato con abundante azúcar flor.

- Enfriar sobre una rejilla por unos 15 minutos y unir los empolvados en pares unidos con manjar, formando una especie de alfajor. Servir los empolvados con manjar fríos, como postre o acompañamiento dulce a la hora de once.
Consejos reposteros expertos
- Para que los bizcochitos queden aún más aireados, bate las claras a punto de nieve bien firme y evita sobrebatir después de incorporar la harina, ya que eso puede compactar la masa.
- Si quieres que el manjar no se desborde al armar los empolvados, utiliza una manga pastelera para distribuir el relleno de forma uniforme en el centro de cada unidad.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Por qué se llaman empolvados?
Su nombre proviene del espolvoreado final con abundante azúcar flor, que los “empolva” y les da su sello característico.
¿Cuál es la diferencia entre empolvado y alfajor?
Aunque ambos se rellenan con manjar, los empolvados se preparan con una masa tipo bizcocho más aireada y liviana.
¿Qué manjar utilizar para el relleno?
Lo ideal es usar manjar suave o repostero, para facilitar el montaje y lograr una textura cremosa que no se desborde.
¿Cómo evitar que los empolvados se resequen?
Una vez horneados, deja que enfríen completamente y únelos con manjar lo antes posible. El relleno ayuda a mantenerlos húmedos.
¿Existen moldes para empolvados?
Si bien en la cocina tradicional las galletas de bizcocho para los empolvados son montadas directamente con una cuchara, existen unos llamados «moldes para empolvados» que puedes comprar en internet que genéricamente permiten crear pequeños bizcochos con una múltiple variedad de usos.
Historia y origen de los empolvados
Los empolvados surgieron en la repostería desarrollada en los conventos durante el siglo XIX, cuando los bizcochitos aireados rellenos con manjar comenzaron a consolidarse como un clásico de las reuniones familiares.
¿Sabías qué?
El primer registro histórico que existe sobre el uso del manjar se remonta al siglo XVII en el Colegio Jesuita de Mendoza, en donde se da cuenta de la recepción de varios frascos de «dulce de leche» que provenían de Chile, habiendo sido su principal promotor en Argentina el general José de San Martín.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
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