
Croquetas de jamón serrano
Estas croquetas de jamón serrano son un delicioso aperitivo español con una característica textura crujiente por fuera y un relleno cremoso que conquista a los paladares de grandes y chicos.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de croquetas de jamón contiene aproximadamente 370 kcal, 22 g de carbohidratos, 22 g de grasas (13 g saturadas), 13 g de proteínas, 1 g de fibra, 3 g de azúcares, 125 mg de colesterol y 350 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer croquetas de jamón serrano?
Las croquetas de jamón son una receta sencilla que requiere ingredientes básicos como jamón serrano, harina, leche y mantequilla, a los que solo debes sumar un poco de paciencia para conseguir una textura perfecta y un sabor irresistible.
Preparación: 25 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 100 g de jamón serrano
- 50 g de mantequilla
- 75 g de harina de trigo
- 500 ml de leche
- 2 huevos batidos
- 1 taza de pan rallado
- 1 pizca de nuez moscada
- Aceite vegetal para freír
- Sal fina
- Pimienta negra
Preparación
- Derretir la mantequilla en una sartén a fuego medio y añadir la harina. Cocinar durante 2 a 3 minutos, removiendo constantemente, hasta obtener una mezcla homogénea (roux).

- Incorporar la leche poco a poco mientras remueves para evitar grumos. Continuar hasta obtener una bechamel espesa. Añadir el jamón serrano picado, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Mezclar bien y cocinar 5 minutos más.

- Verter la mezcla en un recipiente y dejar enfriar completamente, preferiblemente en el refrigerador, durante 2 horas. Formar las croquetas con la masa fría, dándoles forma cilíndrica o redonda según prefieras.

- Pasar las croquetas por huevo batido y luego por pan rallado, asegurándote de cubrirlas bien. Calentar abundante aceite vegetal en una sartén y freír las croquetas hasta que estén doradas y crujientes. Escurrir sobre papel absorbente antes de servir.
Consejos adicionales
- Incorpora la leche de forma gradual, batiendo constantemente. Esto permite que la harina se hidrate correctamente y evita la formación de grumos, logrando una textura aterciopelada.
- Si prefieres un crujiente extra resistente, puedes pasar las croquetas por pan rallado, luego huevo y finalmente pan rallado de nuevo.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Por qué se abren las croquetas al freírlas?
Esto ocurre generalmente si el aceite no está lo suficientemente caliente o si la masa no reposó el tiempo necesario en el frío. Asegúrate de freír en abundante aceite a temperatura media-alta.
2. ¿Se pueden congelar las croquetas?
Sí, las croquetas se congelan muy bien una vez empanadas (antes de freír). Al momento de consumirlas, puedes freírlas directamente congeladas, aumentando un par de minutos el tiempo de cocción a fuego medio.
3. ¿Qué tipo de jamón es mejor?
Un jamón serrano con un buen punto de curación aporta más intensidad. Es técnico picarlo en trozos muy pequeños para que se distribuya uniformemente por toda la masa.
Historia y origen de las croquetas
Las croquetas tienen su origen en Francia, inventadas en 1817 por el chef francés Antonin Carême, pero se popularizaron en España, donde se les añadió jamón serrano como ingrediente estrella, aunque inicialmente eran una forma de aprovechar sobras, que luego se convirtió en un símbolo de la gastronomía hogareña española.
¿Sabías qué?
El término «croqueta» proviene del francés croquette, que a su vez deriva del verbo croquer, que significa «crujir», siendo un nombre que hace referencia a la textura exterior de este platillo, que se caracteriza por su capa crujiente al ser frita.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
Recomendamos
Las croquetas de jamón serrano son una prueba de amor por la cocina lenta. Recuerda que el secreto está en no tener prisa con la bechamel y dejar que la masa descanse bien en el frío.









