
Leche de almendras casera
La leche de almendras es una excelente alternativa vegetal a la leche tradicional, ideal para quienes buscan opciones sin lactosa o veganas, perfecta para acompañar desayunos, smoothies o como ingrediente en diversas recetas.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de leche de almendras contiene aproximadamente 60 kcal, 2 g de proteínas, 3 g de grasas totales, 0 mg de colesterol, 6 g de carbohidratos, 1 g de azúcares y 50 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer leche de almendras?
Solo necesitas almendras crudas, agua y una licuadora, ya que al prepararla de manera artesanal, aseguras que no tenga aditivos ni azúcares añadidos, haciendo de esta bebida una opción más saludable y natural.
Remojo: 12 horas
Cocción: 10 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 1 taza de almendras crudas
- 4 tazas de agua
- 1 cucharadita de vainilla
- Endulzante natural
- Miel de abeja
- Dátiles deshidratados
Preparación
- Reserva las almendras en un bol grande y cubre con agua. Reposar durante toda la noche. Al día siguiente, escurre las almendras y enjuágalas con agua fresca. Coloca las almendras remojadas en la licuadora junto con 4 tazas de agua fresca.

- Licúa a alta velocidad durante 1 a 2 minutos o hasta que las almendras estén completamente trituradas y el líquido se vea blanco y lechoso. Usando una bolsa para leches vegetales o un paño de cocina limpio, cuela la mezcla para separar la pulpa de la leche.

- Presiona firmemente para extraer toda la leche posible. Si lo deseas, agrega esencia de vainilla y endulzante natural, mezcla bien y sirve inmediatamente o guarda la leche de almendras en un frasco de vidrio hermético en el refrigerador. Dura aproximadamente de 3 a 5 días como máximo.
Consejos adicionales expertos
- Utiliza agua muy fría para el licuado. Esto ayuda a que la emulsión se mantenga mejor y evita que el calor del motor de la licuadora oxide o altere el sabor de las grasas de la almendra.
- En lugar de vainilla, puedes añadir otros sabores al final: un toque de canela en polvo, una pizca de nuez moscada, o una cucharada de cacao en polvo si deseas una leche chocolatada.

Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué hacer con la pulpa de almendras?
Aunque las almendras son ricas en nutrientes, la mayor parte de la fibra y la proteína queda en la pulpa después de hacer leche de almendras, así que no la deseches; puedes usarla en recetas como galletas, barras energéticas o como un ingrediente en batidos.
¿Se pueden usar almendras con piel?
Sí, aunque la piel puede dar un tono más amargo o terroso. Si deseas una textura más suave y sabor más delicado, puedes pelarlas después del remojo.
¿Qué pasa si no tengo bolsa para leche?
Puedes usar un paño de cocina limpio, un colador de malla fina o una gasa de cocina. Solo es importante que presiones bien para extraer toda la leche.
¿Por qué se separa al refrigerarse?
Es normal que se separe al enfriarse porque no contiene emulsionantes ni estabilizantes artificiales. Solo debes agitarla bien antes de consumirla para homogeneizar su contenido.
Beneficios de consumir leche de almendras
- Es naturalmente baja en calorías y grasas, sin colesterol ni lactosa, siendo una excelente opción para personas con intolerancia a los lácteos o quienes siguen una dieta vegana.
- Contiene vitamina E, que es un potente antioxidante, ayudando a mantener la piel saludable y proteger el cuerpo contra los radicales libres.
¿Sabías qué?
La leche de almendras tiene sus raíces en la Edad Media, donde era ampliamente utilizada en Europa y Medio Oriente como alternativa a la leche animal, especialmente durante los períodos de ayuno religioso.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
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