
Picante de guatitas y charqui
¿Cómo hacer picante de guatitas y charqui?
Primero se ablandan las guatitas y el charqui en cocciones separadas para asegurar su textura; luego se elabora un sofrito con ajo, cebolla y ají de color, donde se incorporan las carnes desmenuzadas; finalmente, se añaden las papas cocidas en trozos que espesan el guiso.
Información nutricional
Cada ración de picante de guata y charqui contiene aproximadamente 520 kcal, 38 g de proteínas, 22 g de grasas totales (7 g de grasas saturadas), 120 mg de colesterol, 45 g de carbohidratos, 3 g de azúcares y 880 mg de sodio.

Preparación: 40 minutos
Cocción: 120 minutos
Raciones: 8 personas
Ingredientes
- 1 kg de carne de vacuno (guatitas)
- 1 ½ kg de papas cocidas
- 500 g de charqui de llama o alpaco
- 3 dientes de ajo picados finos
- 2 cebollas picadas finas
- 1 cucharada de ají de color
- 1 pata de vacuno cocida
- 1 cucharadita de rocoto molido
- ½ taza de aceite
- Cilantro fresco picado
- Sal fina
- Pimienta negra
Preparación
- Lavar bien con abundante agua y hervir en una olla grande con sal por 40 a 50 minutos o hasta que estén blandas. Enfriar, cortar en tiras finas y reservar junto con parte del caldo de cocción. En otra olla, hervir la pata entera en agua con sal durante 2 horas hasta que la carne esté blanda y se desprenda del hueso. Dejar enfriar y desmenuzar. Reservar parte del caldo.

- Colocar el charqui en agua caliente y dejar reposar al menos 4 horas o toda la noche, cambiando el agua una vez para reducir el exceso de sal. Escurrir y desmenuzar con las manos. Pelar las papas y hervirlas enteras en agua con sal por 25 a 30 minutos, hasta que al pincharlas con un cuchillo estén tiernas. Escurrir y reservar para desmenuzar después.

- En una olla amplia, calentar el aceite a fuego medio, añadir el ajo y sofreír unos minutos. Incorporar la cebolla picada fina y el ají de color, cocinando hasta que la cebolla esté blanda y transparente. Añadir las guatitas en tiras junto con un poco de su caldo, luego la mano de vacuno desmenuzada y el charqui.

- Condimentar con sal, pimienta y rocoto molido. Cocinar a fuego medio-bajo por 15 minutos, agregando caldo si es necesario. Desmenuzar las papas cocidas directamente y revolver hasta obtener un guiso espeso y cremoso. Corregir sazón, añadir un chorrito de aceite y espolvorear con cilantro fresco picado.
Consejos adicionales
- Al integrar el caldo de cocción de las guatitas y la pata, puedes reducirlo previamente a fuego lento para intensificar el sabor del guiso y darle más cuerpo.
- Si deseas un picante más suave, incorpora el rocoto poco a poco y prueba entre cada adición, ya que su intensidad puede variar según el origen y la preparación.
¿Se puede hacer con charqui de vacuno?
Sí, aunque el charqui de llama y alpaco tiene un sabor más intenso y auténtico, puede sustituirse por charqui de vacuno, disponible en ferias y mercados tradicionales.
¿Cómo evitar que las guatitas tengan olor fuerte?
Se recomienda lavarlas con abundante agua fría, frotarlas con limón o vinagre y darles un hervor inicial de 10 minutos antes de la cocción principal para suavizar su aroma.
¿Qué guarniciones son típicas para acompañarlo?
El picante de guatitas y charqui se sirve tradicionalmente con arroz graneado, pero también puede acompañarse con ensalada fresca de tomates o con pan amasado.
¿Se puede preparar con anticipación y recalentar?
Sí, incluso su sabor mejora al reposar de un día para otro, ya que las papas absorben los jugos del guiso y las carnes se integran mejor. Solo se debe recalentar a fuego bajo para no resecarlo.
Origen del picante de guatitas y charqui
El picante de guata y charqui tiene sus raíces en la cocina indígena y mestiza de la cordillera andina. El charqui, carne deshidratada al sol y al viento, fue una técnica de conservación desarrollada por pueblos originarios como los quechuas y aymaras y adoptada en Chile como alimento de larga duración para viajeros, pastores y soldados.
¿Sabías qué?
El charqui de llama y alpaco aún se prepara en comunidades altiplánicas del norte de Chile y Bolivia, siguiendo técnicas ancestrales de deshidratado al sol. Era un alimento estratégico para las caravanas que cruzaban el desierto de Atacama en tiempos prehispánicos.










