
Caramelo líquido para flanes y postres
El caramelo líquido para flan, a pesar de lo que comúnmente se cree, es muy fácil de elaborar, ideal para acompañar también todo tipo de postres, siempre con el cuidado y la atención necesaria.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de caramelo líquido para flanes y postres contiene aproximadamente 200 kcal, 0 g de proteínas, 0 g de grasas, 50 g de carbohidratos, 0 g de fibra, 50 g de azúcares y 0 mg de sodio.

¿Cómo hacer caramelo líquido para postres?
El caramelo líquido para postres, a pesar de ser una receta muy sencilla, requiere de la suficiente precaución a la hora de ser elaborado debido a las altas temperaturas a las que se prepara, evitando así quemaduras innecesarias.
Preparación: 10 minutos
Cocción: 20 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 200 g de azúcar
- 150 ml de agua tibia
- 50 ml de agua fría
Preparación
- En una olla pequeña o hervidor, calentar 150 ml de agua a unos 60°C y reservar. En una olla mediana, añadir el azúcar y verter 50 ml de agua; calentar a fuego bajo hasta que comience a burbujear y el azúcar vaya fundiéndose con el agua, adquiriendo un color miel.

- Revolver con una espátula resistente al calor, siempre atentamente, ya que se puede quemar con facilidad, y reservar hasta formar un caramelo homogéneo. Añadir una cuchara de agua caliente sobre el caramelo, siempre utilizando guantes de cocina, ya que puede salpicar o emanar vapor muy caliente. Revolver hasta que esté homogéneo.

- Añadir el resto del agua caliente poco a poco, mezclando cada vez hasta obtener un caramelo suave y uniforme. Retirar del fuego y enfriar por 30 minutos. Envasar el caramelo en un frasco o botella de cristal esterilizada y resistente al calor.

- Tapar y conservar en el refrigerador. Al momento de consumir, retirar el caramelo líquido del refrigerador hasta que adquiera temperatura ambiente y utilizarlo para acompañar postres, helados, añadírselo al café y/o cualquier otra preparación dulce que desees.
Consejos adicionales expertos
- El color ideal es un tono ámbar dorado, similar al de la miel oscura. Si se oscurece demasiado, se volverá amargo. Retira del fuego un poco antes del color deseado, ya que seguirá cocinándose con el calor residual.
- Almacenamiento: Una vez frío, guarda el caramelo en el refrigerador. Si se endurece demasiado, puedes calentarlo suavemente al baño María o en el microondas por unos segundos para que recupere su fluidez.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Por qué se cristaliza mi caramelo?
La cristalización suele ocurrir por agitar demasiado la mezcla mientras se cocina, o si hay cristales de azúcar adheridos a los lados de la olla que caen en la mezcla. Evita revolver en exceso y puedes limpiar los bordes con un pincel húmedo.
¿Puedo usar azúcar moreno en lugar de azúcar blanca?
Sí, puedes usar azúcar moreno, pero esto le dará al caramelo un sabor y un color más oscuro y profundo, con notas a melaza. Ajusta las expectativas sobre el color final.
¿Cuánto tiempo se conserva el caramelo líquido?
Bien envasado en un frasco esterilizado y conservado en el refrigerador, el caramelo líquido puede durar varias semanas, incluso hasta un mes o dos.
¿Puedo hacer caramelo sin agua?
Sí, es posible hacer caramelo «en seco» (solo azúcar), pero es más difícil de controlar y propenso a quemarse. La técnica con un poco de agua inicial es más sencilla para principiantes y reduce el riesgo de cristalización.
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¿Sabías qué?
La palabra «caramelo» es originaria del siglo XVIII, heredada del portugués y originaria del latín «calamellus» (caña de azúcar), un diminutivo de la palabra «calamus» (caña).
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
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