La lasaña tradicional es un plato contundente, sumamente popular y cargado de nostalgia familiar en las mesas chilenas, cremosa y abundante, horneada toda en una fuente profunda hasta gratinar la superficie.
Destaca por su armónica combinación de texturas fluidas y elásticas, un marcado perfil sazonado y su gran capacidad para rendir, consolidándose como el almuerzo dominical perfecto por excelencia.

Lasaña tradicional
La lasaña tradicional es sin duda una de las recetas favoritas de muchos, un plato lleno de sabor y también de nostalgia, un clásico de almuerzos en familia o con amigos, ya que una vez que la preparas por ti mismo, no vuelves a comprarla preparada.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de lasaña tradicional a la chilena contiene aproximadamente 508 kcal, 27 g de proteínas, 22 g de grasas totales (11 g de grasas saturadas), 79 mg de colesterol, 47 g de carbohidratos, 9 g de azúcares totales y 688 mg de sodio. (*)

(*) Los valores pueden variar según ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer lasaña tradicional?
La lasaña tradicional es una receta en base a masa delgada de pasta, salsa boloñesa y una equilibrada salsa blanca que permite intercalar texturas y sabores que dan como resultado un plato contundente y reponedor.
Preparación: 45 minutos
Cocción: 30 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
1. Lasaña
- 1 paquete pasta lasaña
- 500 g queso rallado
2. Salsa boloñesa
- 600 g de salsa de tomate
- 500 g de carne molida
- 1 cebolla en cubitos
- Comino en polvo
- Sal fina
- Pimienta negra
3. Salsa blanca
- 100 g de harina
- 90 g de mantequilla
- 1 litro de leche
Preparación
- Cocer las masas para lasaña en agua según las instrucciones propias del envase. Si es necesario hervir, cocinar en grupos pequeños para evitar que se peguen. Reservar. En una olla mediana, añadir la mantequilla y calentar a fuego medio hasta que se derrita.

- Añadir la harina e integrar todo con una cuchara de madera, cocinar por 1 minuto e incorporar la leche a punto de hervir, mezclando todo sin parar durante unos 5 minutos hasta que la salsa espese, retirar del fuego, salpimentar a gusto, opcionalmente añadir una pizca de nuez moscada y reservar.

- En una sartén grande, añadir un buen chorro de aceite y calentar a fuego medio-alto, incorporar la cebolla en cubitos y sofreír hasta que adquiera una apariencia transparente, incorporar la carne molida, salpimentar a gusto, integrar todo y cocinar por unos 5 minutos, hasta sellar la carne, verter la salsa de tomate, revolver y mantener a fuego medio por unos 2 minutos más. Reservar.

- En una bandeja o fuente de horno de tamaño adecuado, distribuir una delgada capa de salsa blanca en la base, distribuir las láminas de lasaña ocupando todo el espacio, añadir una capa de salsa boloñesa y cubrir con queso mozzarella, alternar nuevamente una capa de salsa blanca, láminas de lasaña, salsa boloñesa y queso un par de veces más, cubrir la última capa con salsa blanca y coronar con abundante queso rallado.

- Llevar la lasaña a un horno precalentado a 180°C (356°F) y cocinar por unos 15 a 20 minutos hasta que el queso esté gratinado, retirar del horno y reposar un par de minutos. Servir la lasaña tradicional inmediatamente, en trozos a gusto y en platos amplios, añadiendo opcionalmente un poco más de queso rallado, orégano o albahaca fresca.
Consejos italianos adicionales
- Para darle un sabor umami más rico a la salsa, después de sellar la carne, añade 50 ml de vino tinto seco (Merlot o Cabernet Sauvignon) a la sartén y deja que se evapore completamente antes de agregar la salsa de tomate.
- El exceso de líquido es un error común. Asegúrate de que la salsa boloñesa esté bien reducida y espesa. Además, una vez fuera del horno, deja reposar la lasaña de 5 a 10 minutos antes de cortar.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Qué tipo de queso es el mejor para gratinar la lasaña?
Se recomienda usar una mezcla. La mozzarella rallada es ideal por su capacidad de derretirse y formar hilos. Para el sabor, añade queso parmesano (rallado fino) en la capa superior antes de hornear, lo que garantiza el gratinado dorado y el sabor intenso.
2. ¿Se deben precocer las láminas de lasaña?
Depende del paquete. Si la pasta dice «lista para el horno», no necesitas cocerla previamente; solo asegúrate de que tus salsas estén lo suficientemente húmedas. Si no lo indica, síguelas cociendo para asegurar que queden tiernas.
3. ¿Qué puedo añadir a la salsa blanca para un sabor más gourmet?
La salsa blanca (bechamel) tradicional solo lleva nuez moscada, sal y pimienta. Para un toque gourmet, puedes infusionar la leche con media cebolla picada y 1 hoja de laurel antes de empezar, y luego colar la leche antes de usarla para la bechamel.
Historia y origen de la lasaña
La palabra «lasaña» proviene del griego «lasanon», derivado del latín «lasanum», referido al recipiente en el que se cocinaba este tipo de pasta, la cual derivó luego en el vocablo italiano «lasagna» y el plural «lasagne», que se aplica indistintamente al plato o a la pasta en forma de láminas.
¿Sabías qué?
La inmigración italiana en Chile se concentra principalmente a partir del siglo XIX, instalándose en las principales ciudades del país, con una sola excepción, la fundación del pueblo de Capitán Pastene en la zona sur.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
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