
Pollo mongoliano
El pollo mongoliano es una receta de origen asiático, originalmente elaborada con pechuga de pollo marinada en salsa de soya y vino de arroz, que se ha vuelto muy popular en Occidente, con un proceso algo simplificado a la disponibilidad de ingredientes, pero igualmente delicioso.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de pollo mongoliano con arroz contiene aproximadamente 400 kcal, 40 g de carbohidratos, 10 g de grasas, 34 g de proteínas, 2 g de fibra, 3 g de azúcares, 85 mg de colesterol y 1000 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer pollo mongoliano?
Para preparar pollo mongoliano, básicamente podemos utilizar filetitos de pollo congelados y cebollines frescos, tanto el bulbo como el tallo, una opción muy popular de la comida china para disfrutar como plato principal y servir acompañado de arroz chaufán.
Preparación: 20 minutos
Cocción: 20 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 400 g de pechuga de pollo
- 4 cucharadas de soya
- 2 cebollines picados
- 1 cucharada de maicena
- 1 cucharadita de jengibre
- Sal fina
- Pimienta negra
Preparación
- Lavar los cebollines en agua fría, limpiar las hojas oscuras y cortar en diagonal la parte blanca y verde del tallo. Trocear las pechugas de pollo en filetitos de trozos regulares, salpimentar a gusto, opcionalmente incorporar un toque de jengibre y reservar.

- En una sartén grande, añadir un chorro de aceite, calentar a fuego alto, incorporar el pollo y saltear unos minutos, bajar el fuego, añadir la salsa de soya y cocinar un par de minutos más. Incorporar el cebollín, integrar todo, verificar sazón y mantener hasta que el pollo esté bien cocido.

- Disolver la maicena en media taza de agua fría, integrar y mantener hasta que el cebollín esté a punto y la salsa espese; opcionalmente, añadir un chorrito de aceite y retirar del fuego. Servir inmediatamente, con los cebollines y bañado en su salsa; acompañar con arroz chaufán y una salsa agridulce.
Consejos adicionales expertos
Opcionalmente, puedes utilizar muslos de pollo deshuesados y sin piel, ya que son más jugosos y tiernos que los filetes de pechuga de pollo. Si prefieres una versión más saludable, puedes utilizar salsa de soya baja en sodio en lugar de la salsa de soya regular.
Pollo mongoliano en Thermomix
- Cortar el pollo en trozos pequeños, salpimentar y reunir en un bol con la maicena disuelta en agua, agregar la salsa de soya, el jengibre en polvo, mezclar todo y marinar en frío por 30 minutos. En el vaso Thermomix, agregar un poco de aceite vegetal.
- Programar 5 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1, agregar el pollo marinado y cocinar durante 5 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1. Agrega el cebollín en rodajas de cebollín y cocina durante otros 2-3 minutos a temperatura Varoma y velocidad 1.
Consejos adicionales caseros
- Cortar el cebollín en diagonal expone una mayor superficie de la fibra al calor, permitiendo que los aceites esenciales del bulbo y el tallo se liberen más rápido y que la parte verde se mantenga crujiente sin marchitarse.
- Al añadir la maicena disuelta en agua al final, asegúrate de que la salsa rompa el hervor brevemente. Esto «cocina» el almidón, eliminando el sabor harinoso y transformando el líquido en una laca brillante que se adhiere perfectamente
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Puedo usar otra parte del pollo en lugar de la pechuga?
Absolutamente. De hecho, usar muslos deshuesados y sin piel es una recomendación experta. El muslo es una carne más jugosa y resiste mejor el calor intenso del salteado sin secarse, aportando un sabor más rico al conjunto.
2. ¿Cómo reduzco el contenido de sodio sin perder sabor?
El pollo mongoliano es naturalmente alto en sodio por la soya. La mejor opción es usar salsa de soya baja en sodio y compensar la potencia del sabor añadiendo un poco más de jengibre fresco rallado y una pizca de ajo, que realzan el perfil umami sin necesidad de sal extra.
3. ¿Por qué mi salsa quedó opaca y no brillante?
Esto suele ocurrir si se disuelve la maicena en agua caliente o si se añade directamente el polvo a la sartén. Siempre disuelve la maicena en agua fría antes de incorporarla. El choque térmico controlado al verterla en la sartén caliente es lo que genera esa transparencia cristalina y brillante.
4. ¿Es necesario lavar el cebollín antes de usarlo?
Sí, es fundamental. Los cebollines crecen en contacto directo con la tierra y pueden acumular residuos entre sus capas. Lávalos bajo el chorro de agua fría, retirando las capas externas marchitas, para asegurar una preparación higiénica y de sabor limpio.
5. ¿Qué aporta el jengibre a esta receta?
El jengibre actúa como el contrapunto perfecto a la grasa del aceite y el salado de la soya. Aporta una nota cítrica y ligeramente picante que limpia el paladar y le da al pollo mongoliano esa autenticidad aromática del wok tradicional.
¿Sabías qué?
El nombre mongoliano no hace referencia al origen geográfico de la preparación, sino que antiguamente, la mejor carne que se podía obtener en China provenía de Mongolia, por lo que el término «mongol» se habría asociado a preparaciones elaboradas con ingredientes «exóticos».
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