
Ajos chilotes en conserva
Esta receta de ajos chilotes en conserva no se trata de ajos en vinagre o encurtidos, como podría pensarse, sino de ajos chilotes lacto-fermentados en salmuera.
Contenido
Información nutricional
Cada ración de ajos chilotes en conserva contiene aproximadamente 20 kcal, 5 g de carbohidratos, 0 g de grasas, 1 g de proteínas, 0 g de fibra, 0 g de azúcares, 0 mg de colesterol y 640 mg de sodio. (*)

(*) Los valores estimados pueden variar según los ingredientes y porciones.
¿Cómo hacer ajos chilotes en conserva?
Para preparar estos ajos chilotes en conserva se utiliza un procedimiento fermentativo desarrollado durante siglos, muy similar al utilizado en la preparación de chucrut y aceitunas en conserva.
Preparación: 30 minutos
Cocción: 30 días
Raciones: 6 personas
Ingredientes
- 30 ajos chilotes frescos
- 800 ml de agua
- 16 g de sal
- Tomillo (opcional)
- Hojas de laurel (opcional)
Preparación
- Para preparar la salmuera, como referencia, por cada frasco de 1 litro, añadir 16 gramos de sal en 800 ml, revolviendo hasta disolver por completo. Reservar.

- Pelar los ajos chilotes y colocarlos en los frascos sin presionar demasiado ni llenar a tope, añadir hierbas y especias a gusto, asegurando mantener cierto espacio antes del borde superior. Verter la salmuera en el interior de cada frasco, asegurándote de cubrir los ajos y tapar.

- Una vez que los ajos comiencen a fermentar, entre 1 y 3 días dependiendo de la estación, lo cual será apreciable por la formación de burbujas en el líquido, abrirlos una vez al día para liberar gasificación (CO2) y evitar riesgos de explosión.

- Mantener por al menos un mes en un lugar fresco y seco y luego refrigerar. Si es que la fermentación no hubiera terminado, el frío detendrá el proceso y podrás mantenerlos sin problema.
Consejos chilotes expertos
- Para evitar la aparición de moho superficial, es vital que los ajos permanezcan siempre sumergidos. Si no tienes pesas de vidrio, puedes usar una hoja de laurel grande o una bolsa pequeña con un poco de la misma salmuera para empujar los ajos hacia abajo.
- Evita el agua del grifo con cloro, ya que este puede inhibir la actividad de las bacterias lácticas. Utiliza agua filtrada o mineral y sal de mar sin aditivos (como el flúor o el yodo) para asegurar una fermentación limpia y exitosa.
Preguntas frecuentes (FAQs)
1. ¿Por qué mis ajos se pusieron azules o verdes?
No te asustes, es una reacción química normal entre las enzimas del ajo y las trazas de minerales en el agua o la sal. Siguen siendo perfectamente comestibles y seguros.
2. ¿Qué pasa si olvido abrir el frasco un día?
Durante los primeros días, la presión de CO₂ es alta. Si olvidas «eructar» el frasco, la presión podría forzar el líquido hacia afuera o, en casos extremos, romper el vidrio. Hazlo parte de tu rutina matutina.
3. ¿Cómo sé si la fermentación se echó a perder?
Un olor agrio y limpio es normal. Si detectas un olor a podrido, visualizas moho negro o la textura del ajo es extremadamente blanda/babosa, descarta la preparación.
4. ¿Puedo usar ajos comunes?
Sí, pero el tiempo de fermentación puede variar y el sabor será mucho más picante e intenso que el del ajo chilote.
5. ¿Cuánto tiempo duran una vez abiertos?
Una vez que los pasas al refrigerador, pueden durar hasta un año. El frío ralentiza casi por completo la fermentación y preserva su textura.
Origen del ajo chilote
El ajo chilote (Allium ampeloprasum), característico por su gran tamaño y sabor más suave que el ajo común, es un producto con Indicación Geográfica Protegida del Archipiélago de Chiloé.
¿Sabías qué?
A diferencia de los encurtidos en vinagre, los ajos lactofermentados conservan e incluso potencian sus propiedades medicinales, siendo una excelente fuente de probióticos naturales que benefician la salud intestinal.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
Recomendamos
Cuéntanos en los comentarios si te animaste a añadirle especias extra como pimienta en grano o semillas de mostaza. ¡Nos encanta leer tus experimentos en la cocina!










