
Galletas de maicena y leche condensada
Una muy sencilla y deliciosa receta de galletas de maicena, ideales para preparar en familia y compartir a la hora de once, una preparación sin duda muy popular en toda Latinoamérica.
¿Cómo hacer galletas de maicena?
Si bien es cierto existen muchas variaciones de esta receta de galletas de maicena, uno de los agregados estrella en esta preparación es la leche condensada, la cual podrás utilizar en modalidad con o sin gluten, dando así un valor agregado a la preparación.
Información nutricional
Cada ración de galletas de maicena y leche condensada contiene aproximadamente 260 kcal, 2 g de proteínas, 10 g de grasas totales (6 g de grasas saturadas), 30 mg de colesterol, 41 g de carbohidratos (13 g de azúcares) y 100 mg de sodio.
Galletas de maicena y leche condensada
Preparación: 15 minutos
Cocción: 15 minutos
Raciones: 12 porciones
Ingredientes
- 350 g de maicena
- 200 g de leche condensada
- 125 g de mantequilla
- 40 g de azúcar flor
- 1 yema de huevo
Preparación
- Encender y precalentar el horno a 160°C (320°F) por al menos 10 minutos. Cernir la maicena en un colador fino, idealmente 2 veces, y reservar aparte. En un bol grande reunir la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar flor.

- Añadir la yema de huevo y la leche condensada, mezclar todo con una cuchara de madera o varilla de cocina hasta que todo esté bien mezclado con una textura homogénea. Incorporar la maicena poco a poco e integrar a la mezcla cada vez, asegurando que no queden grumos.

- Amasar con las manos y ajustar con un poco más de maicena o agua hasta obtener una consistencia suave y uniforme. Formar bolitas de masa con las manos de tamaño a gusto y reservar en una bandeja de horno ligeramente aceitada, espolvorear maicena sobre un tenedor y aplastar la masa para dar forma a las galletas.

- Llevar al horno por unos 13 a 15 minutos hasta que las bases estén ligeramente doradas, retirar y enfriar sobre una rejilla de pan. Servir las galletas de maicena y leche condensada inmediatamente, solas, acompañadas de un buen café, una leche o lo que tú desees.
Consejos adicionales
- Asegúrate de no sobreamasar la masa una vez añadida toda la maicena. Un amasado breve y suave ayuda a mantener la ligereza característica de estas galletas.
- Puedes añadir una pizca de sal fina y unas gotas de esencia de vainilla a la mezcla antes de integrar la maicena. Esto realzará tanto el dulzor como el aroma de la leche condensada.
Galletas de maicena sin gluten
Si eres celíaco o simplemente deseas mantenerlo fuera de tu dieta, al preparar estas galletas de maicena, sólo debes utilizar una leche condensada libre de gluten en la misma cantidad.
¿Sabías que…?
La maicena (maizena o maizina en muchas marcas comerciales) es básicamente harina de almidón de maíz, la cual es extraída del endospermo de los granos, muy utilizada en la elaboración de pan, pastas, bizcochos y bases de pizza.
Preguntas frecuentes (FAQ)
1. ¿Por qué hay que cernir dos veces la maicena?
Cernirla elimina los grumos y la deja más aireada, lo que ayuda a que se integre de forma pareja con la mantequilla y la leche condensada. Así la masa queda lisa y las galletas conservan la textura ligera y quebradiza que las caracteriza.
2. ¿Qué hago si la masa queda muy seca o pegajosa?
Ajústala de a poco. Si está pegajosa, agrega un poco más de maicena; si está seca y se desarma, añade unas gotas de agua. Busca una consistencia suave y uniforme que se pueda formar en bolitas sin que se agriete, y evita amasar de más.
3. ¿Por qué las galletas de maicena quedan duras?
Lo más común es haber amasado demasiado después de agregar toda la maicena. Un amasado breve y suave mantiene la ligereza de la galleta. También influye pasarlas de horno, así que retíralas cuando las bases estén apenas doradas.
4. ¿Cuánto tiempo se hornean las galletas de maicena?
Entre 13 y 15 minutos en horno precalentado a 160°C, hasta que las bases estén ligeramente doradas. La superficie debe quedar clara. Déjalas enfriar sobre una rejilla, porque recién salidas del horno están blandas y toman firmeza al enfriarse.











