
Sopa de espinacas
Una receta casera de sopa de espinacas fácil, deliciosa y muy nutritiva, una excelente forma de incorporar este vegetal a la dieta familiar.
Contenido
- ¿Cómo hacer sopa de espinacas?
- Información nutricional
- Receta de sopa de espinacas chilenas
- Consejos adicionales
- ¿Se puede sustituir la crema ácida?
- ¿Cómo almacenar las sobras?
- ¿Se puede congelar esta sopa?
- ¿Qué otras verduras puedo añadir?
- ¿Cómo hacerla más proteica?
- Beneficios y propiedades
- ¿Sabías qué?
- Recomendamos
¿Cómo hacer sopa de espinacas?
Idealmente, utiliza las espinacas más frescas que puedas encontrar, en la feria o el mercado, pero si no, también podrás encontrar excelentes opciones envasadas y prelavadas, aunque siempre debes comenzar con una profunda limpieza de las hojas.
Información nutricional
Cada ración de sopa de espinacas contiene aproximadamente 200 kcal, 23 g de carbohidratos, 9 g de grasas, 7 g de proteínas, 4 g de fibra, 4 g de azúcares, 25 mg de colesterol y 600 mg de sodio.

Receta de sopa de espinacas chilenas
Preparación: 15 minutos
Cocción: 20 minutos
Raciones: 4 personas
Ingredientes
- 800 g de espinacas
- 2 ½ tazas de caldo de ave
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cebollines picados finos
- 2 papas medianas picadas
- ¼ de taza de crema ácida
- Nuez moscada
- Queso parmesano laminado
- Sal fina
- Pimienta negra
Preparación
- En una olla grande, añadir la mantequilla y calentar a fuego medio, incorporar los cebollines picados, revolver suavemente para integrar y cocinar por unos 3 minutos. Añadir las papas picadas y cocinar por otros 3 minutos, verter el caldo de ave, subir el fuego y llevar a hervor.

- Reducir la temperatura y cocinar por unos 10 minutos o hasta que las papas estén cocidas. Lavar y estilar las espinacas, incorporar a la olla, subir el fuego y volver a hervir, llevar a fuego bajo y mantener la cocción por 1 minuto más, apagar y enfriar un par de minutos.

- Verter la mezcla a una procesadora de alimentos o licuadora y mezclar hasta obtener una crema de textura suave y homogénea. Regresar a la olla y condimentar con sal, pimienta y nuez moscada a gusto. Servir inmediatamente, bien caliente, incorporando un chorrito de crema ácida y decorando con queso parmesano.
Consejos adicionales
- Utiliza espinacas frescas de hojas verdes brillantes y firmes, sin manchas amarillas. Si usas espinacas prelavadas, lávalas nuevamente bajo agua fría para eliminar posibles residuos.
- Para intensificar el sabor, puedes dorar ligeramente las papas antes de añadir el caldo, lo que les dará un toque caramelizado. Cuando añadas las espinacas, no las cocines demasiado tiempo.
¿Se puede sustituir la crema ácida?
Sí, puedes usar yogur griego natural sin endulzar o incluso leche de coco para una versión vegana. La crema de leche común también es una buena alternativa, aunque el sabor será menos ácido.
¿Cómo almacenar las sobras?
Guarda la sopa en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Al recalentar, hazlo a fuego lento y revuelve ocasionalmente para evitar que se separe. Si queda muy espesa, añade un poco de caldo o agua.
¿Se puede congelar esta sopa?
Sí, pero es mejor sin la crema ácida. Congela solo la base de espinacas y caldo, y añade la crema al recalentar. La textura puede cambiar ligeramente, pero el sabor se mantendrá.
¿Qué otras verduras puedo añadir?
Un puñado de acelgas, kale o incluso brócoli picado funcionan bien. También puedes agregar zanahorias o apio al sofrito inicial para más profundidad de sabor.
¿Cómo hacerla más proteica?
Añade trozos de pollo cocido, jamón picado o incluso garbanzos cocidos para convertirla en un plato más sustancioso.
Beneficios y propiedades
La espinaca contiene grandes cantidades de antioxidantes llamados betacarotenos, son además una excelente fuente de ácidos grasos Omega 3 y contienen altos los niveles de hierro, calcio, fósforo, ácido fólico, zinc y magnesio. Dentro de su composición destacan dos sustancias llamadas zeaxantina y luteína, cuya acción ayuda a revenir la degeneración macular que pude provocar pérdida de visión.
¿Sabías qué?
En la década de 1930, el dibujante Max Fleischer creó a Popeye el marino, el conocido personaje que comía espinacas para multiplicar su fuerza y salvar a Olivia, ya que en aquellos años las anemias por carencia de hierro eran muy comunes y fue utilizado por el gobierno de USA como medio de propaganda para popularizar su consumo.
¿Cómo adaptar esta receta a una versión vegana o vegetariana?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión sin gluten?
¿Cómo adaptar esta receta a una versión keto (cetogénica)?
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